
La cocatriz es un ser con cabeza y extremidades de gallo, y cuerpo y cola de serpiente. Su mirada petrifica, y es más letal que la del basilisco. No existe cura si te petrifica una cocatriz. Aún así, su veneno no es tan letal como el del basilisco (no se puede ser perfecto). Se origina por un huevo fecundado por una serpiente, puesto por un gallo en la medianoche. Los huevos de cocatriz son muy utilizados para hacer copas, pues resisten a la mayoría de los venenos.

Los basiliscos que aparecen en la saga de libros de Harry Potter se producen por un huevo fecundado por un basilisco, puesto por una cocatriz e incubado por una serpiente. Tienen un veneno letal, no existe cura en este u otro mundo para él. Pero su mirada no es capaz de petrificar. Son extremadamente raros.

Los cobroid son un híbrido entre las cobras y los escorpiones. Miden 3 metros de longitud y son muy peligrosos. Su veneno tiene un efecto especial: produce parálisis y sueño a la vez. Nadie ha conseguido nunca capturar uno, todos mueren en el intento... Sus colmillos no tienen veneno y son enemigos de las cocatrices.

Los caraliscos son basiliscos con cara humana. Tienen más poder y fuerza que un basilisco normal.