Las gárgolas son seres fantásticos de piedra. Durante el día hacen de estatuas en los edificios y catedrales, pero por la noche salen a buscar presas.Tienen cuernos, alas membranosas y una piel pétrea. Sus ojos brillan con gran intensidad. Se empezaron a usar en la Edad Media, para ahuyentar a los malos espíritus, debido a que se alimentan de ellos. Sus dientes pétreos se desgastan con facilidad. En la época de apareamiento, el macho se acerca a la hembra y tiene que aguantar el mayor tiempo que le sea posible en el aire sin batir las alas (esto es muy difícil para ellas debido a que las gárgolas están hechas de piedra).
Las gárgolas son ovíparas, es decir, ponen huevos (al igual que los dragones). El macho es el encargado de incubar al único huevo puesto por la hembra.